Hoy la SITUACION DE LOS PROFESIONALES DE LAS CIENCIAS AGRARIAS es de desesperanza los sueños y las expectativas de trabajo para los profesionales es cada vez más incierta, debido principalmente a tres razones, entre otras, A la decadencia de los estados como fuente tradicional de empleo de profesionales.
Por la falta de credibilidad en los profesionales, por parte de los productores y campesinos para atender sus demandas a partir de recomendaciones tecnológicas apropiadas, adecuadas y apropiables para incrementar procesos productivos sostenibles a largo plazo y por pretender transformar todas las soluciones de los problemas de los ecosistemas productivos agropecuarios en normas (recetas) estandarizadas, solamente a partir de la recomendación y la utilización de insumos (venenos, máquinas y fertilizantes altamente solubles).
Situación que se ve reflejada Actualmente las facultades de las ciencias agropecuarias que no son capaces de formar profesionales con herramientas oportunas y eficaces para enfrentar los retos de una economía globalizada, impositiva y voraz.
Las facultades están graduando profesionales para los cuales no existe un mercado laboral. Y Los contenidos curriculares universitarios no han variado en los últimos 30 a 40 años, las facultades forman profesionales carentes de una visión sistémica y se limitan, casi exclusivamente, a estimular la aprobación de cursos y a ganar grados, forman profesionales con una mentalidad de asalariados, por lo que si no reciben un salario tienen poca iniciativa para montar una empresa o proponer un sistema productivo independiente a partir del cual subsistan.
Es necesario que las facultades de las ciencias agrarias pasen de una formación en agricultura basada en el desarrollo tecnológico propio de la revolución verde y la biotecnología, en la que la producción agropecuaria se ha basado en el uso de venenos, fertilizantes, máquinas, semillas híbridas y OMG que han hecho a la producción dependiente de tecnologías importadas, a una agricultura con el real enfoque Agroecológico, con una visión más amplia, que pretenda la sostenibilidad y sustentabilidad de los ecosistemas productivos respetando las condiciones del medio ambiente, los recursos naturales y al ser humano.
Estrategias y acciones.
Promover la formación de docentes en la agroecología, a través de cursos de capacitación y seminarios de actualización (teórico-prácticos) y reciclaje de profesionales de todos los sistemas oficiales de educación (universidades e institutos intermedios), caracterizando los contenidos técnicos por su interdisciplina y multidisciplina.
Creación de centros de investigación en agroecología, de forma descentralizada, al servicio de la experimentación y la educación de proyección social, de acuerdo a las necesidades locales que las comunidades campesinas indígenas y afrodecendientes exijan.
Promover la investigación en las diferentes áreas de la agroecología, vinculando los cursos de formación teórica a las prácticas de campo, aprovechando las experiencias de las diferentes comunidades campesinas y respetando sus unidades culturales.
Incentivar, coordinar y crear metodología de investigación participativa con las comunidades campesinas, reconociendo la investigación formal que las mismas realizan y no el conocimiento científico como única salida.
Respetar, identificar y documentar el saber tradicional de las comunidades campesinas en el manejo d los agroecosistemas, como un mecanismo de la preservación genética y de su diversidad cultural.
Desarrollar criterios, indicadores y metodología que permitan evaluar y monitorear la sostenibilidad de la agricultura y el impacto de la tecnología, abordando los costos ambientales.
Promover la publicación y el intercambio de material bibliográfico a nivel regional, nacional e internacional.
El programa de lucha que se adopte en defensa del agro y la seguridad social, debe recoger la exigencia de defender nuestra SOBERANÍA ALIMENTARIA , sin la cual no habrá de manera alguna, garantía de una alimentación completa y balanceada para nuestro pueblo, y en consecuencia, la salud de la nación, pero muy especialmente la de los sectores más pobres, quienes sufrirán una mayor mengua.






















































